10 de marzo de 2008

La Polémica


“Hemos perdido a Hollywood y hemos perdido a Spielberg. Spielberg no es un amigo de Israel. Spielberg no es amigo de la verdad”. Estas palabras dedicadas a la película que tratamos provienen de Jack Engelhard, autor entre otras de la novela Una proposición indecente en la que se basó la famosa película homónima de Adrian Lyne, y pueden resumir de forma tajante una parte, al menos la más escandalosa, de las reacciones que Munich ha causado. “Con Munich, Spielberg corre el riesgo de dañar la imagen que adquirió entre los judíos norteamericanos y también entre los israelíes con La lista de Schindler”. Esta frase, publicada en The New York Times, recoge toda la polémica alrededor de la película. Gran parte de la comunidad judía ha visto como una ofensa la crítica que hace Spielberg a los métodos del Estado de Israel para combatir el terrorismo. La película ha sido acusada de pro-israelí por los árabes, de pro-árabe por los israelíes y hasta de ser neutral. La clave de este absurdo nos la da el propio Spielberg: “Una de las tareas que tuvimos con el guionista Tony Kushner fue no satanizar a nadie”. Sin embargo, este intento de ver el conflicto de forma neutral, sin buscar buenos ni malos, ha sido tachado de simplista e insultante.

Buena parte de la polémica en torno a la película deriva de una de las fuentes de las que se ha servido Spielberg: el libro “Vengeance” (Venganza), escrito por el periodista canadiense George Jonas y publicado en 1984. En él se narran las acciones de cinco miembros del servicio secreto israelí y como éstas afectan al grupo, y fue escrito a partir del testimonio de un agente que presuntamente tomó parte en la operación de búsqueda y asesinato de los responsables del atentado de Munich. “Creo que es una tragedia que una persona de la talla de Steven Spielberg, que ha hecho filmes tan maravillosos, haya basado esta película en un libro que es una falsedad”. Estas palabras provienen de David Kimche, un oficial del Mossad. Afirmac
ión que se puede contrastar con declaraciones del propio Jonas sobre su libro: “No creo en esa noción cínica de que lo que es terrorismo en un hombre sea lucha por la libertad en otro. Los terroristas se definen no por sus propósitos políticos sino por los medios que utilizan para conseguirlos”. Tony Kushner, guionista de Munich, añade lo que muchos de sus críticos no han querido ver, que su película no es una reconstrucción fiel de los hechos: "Es una historia llena de paradojas y contradicciones. Es además una historia sobre una operación secreta, de modo que no se sabe nada a ciencia cierta y probablemente nunca se sabrá, así que nos permitimos inventar y tratar a estos personajes a un nivel más humano. Creo que hemos creado una muy escrupulosa obra de lo que yo llamaría ficción histórica”.

Ambas partes, palestinos e israelíes, se quejan de no haber sido consultados sobre los hechos que refleja la película de Spielberg, sin pensar que lo que busca el director no es una reconstrucción fiel de la historia, probablemente imposible debido al secretismo que la rodea, sino una reflexión. “Cuando me preguntaba por qué hacía la película, me respondía que debía contener un pedido de paz. Porque el may
or enemigo no es Israel o Palestina, sino la intransigencia. Cada uno ve en el otro el reflejo de un opresor mayor, y eso es lo que lleva al conflicto centenario entre árabes e israelíes”. Añade, “creo además que ningún libro ni ninguna película pueden solucionar el problema de Oriente Medio. Pero el intento vale la pena: creo que si los cineastas tienen el coraje de tocar ciertos temas es bueno para todos”.

Entre la crítica cinematográfica se puede leer de todo: algunos destacan un exceso de metraje (la película dura 2 horas y 42 minutos), la frialdad y falta de emoción de la propuesta y cierta obviedad en la presentación del tema moral que trata. Así se puede leer en Haaretz que el cónsul israelí en Los Ángeles ha criticado la película tachándola de superficial y problemática, en cuanto que es equidistante entre la violencia de organizaciones como Septiembre Negro y la que realiza el Estado de Israel.

Otros destacan la valentía de Spielberg al enfrentarse a un asunto como éste, que no sólo da de lleno en la política del ojo por ojo de Israel sino que va más allá cuestionando lo que es legítimo en la lucha contra el terrorismo, un tema de candente actualidad. No son pocos los que alaban la habilidad cinematográfica de Spielberg para trazar una historia que, en el fondo y ante todo, es una película de suspense, y destacan el tono sombrío de la cinta. En ocasiones, leyendo diversas críticas da la impresión de que se habla de películas diferentes, lo que me lleva a pensar que estamos ante una de esas cintas que hay que ver para opinar porque despiertan pasiones, odios e indiferencias sin un patrón lógico.

Por su parte, Spielberg respondió a las críticas. "Si fuera necesario, estaría dispuesto a morir tanto por Estados Unidos como por Israel", aseguró en declaraciones al semanario Der Spiegel. El director niega que su película dé un trato demasiado "humano" a los integrantes del comando que secuestró a los miembros de la selección israelí.

Tratar de entender a los terroristas no significa justificarlos, apunta el realizador: "entender no significa perdonar", añade, "ni tampoco ablandarse por ese acto", sino que es una "posición valiente" frente a lo ocurrido.

Spielberg defiende asimismo la credibilidad del libro de Jonas en que está basado su film, frente a las múltiples críticas recibidas de expertos en Oriente Medio que la consideran inverosímil. "Creo en su autenticidad. En caso contrario no hubiera hecho esa película", sostiene el director.

Asimismo, justifica la decisión de la entonces primer ministro israelí, Golda Meir, de lanzar a sus servicios secretos a una acción contra los terroristas. "La primer ministro israelí tenía que reaccionar a la atroz provocación de Munich: se había asesinado a judíos en Alemania durante las Olimpiadas. No podía dejar sin castigo una acción de tanto peso histórico, un acto terrorista que había sobrepasado tales límites", afirma.


Fuentes documentales:
chaplin2tarantino.blogspot.com
cineypolitica.blogspot.com
actualidad.terra.es